Como en un cuadro de Caravaggio, un rayo de luz blanca ilumina por un instante un pequeño trozo de mi cuarto de baño en penumbra. Cómo se las apaña para llegar tan lejos e ignorarme a mí, que estoy justo al lado de la ventana, no lo sé. ¿O quizás soy simplemente yo que no me doy cuenta de que la luz está justo encima mío?
Pensando en los cuadros de Caravaggio me pregunto, sin saber muy bien qué relación tienen una cosa con la otra, si todo este sufrimiento vale la pena. Si vale la pena estar en constante preocupación por decir una palabra fuera de sitio, por hacer algo que, sin saberlo, ofenda...
Es como hacer una ecuación contando únicamente con x e y sabiendo que los resultados nunca serán los mismos, porque el valor numérico de las letras variará dependiendo del humor del profesor. Si la seguridad que debería reportarme el amor es tan impredecible como una ecuación inventada por un maestro lunático, una de dos, o no es amor, o si lo es, francamente no lo quiero.
jueves, 31 de diciembre de 2009
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Eddie van Halen tiene una de mis canciones favoritas, se llama 5150, y dice, entre otras cosas
ResponderEliminarAlways one more
You're never satisfied
Never one for all with you
It's only one for me
So, why draw the line?
Meet you half the way
And you don't know what that means
Oh, yeah
I feel like a running politician
Oh! Just tryin' to please you all the time
I given you my self with no conditions...
Pero claro, la cosa no tiene sentido hasta que no te enteras que, en California, 5150 es el documento firmado por el juez para que te internen en un hospital psiquiátrico contra tu voluntad.
Y esa es una de las lecciones más importantes que he aprendido ultimamente:
Nada de situaciones demenciales y 5150's. Si una situación no va bien, pues no va bien, se debe cortar por lo sano. Por la salud mental propia.
Disclaimer: Everything I wrote applies essentially to me.
Te doy la razón.
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